Entraba
en la curva con precaución, para qué nos vamos a engañar.
Una
vez allí, pisaba suavemente el freno.
Desde
ese punto, todo era acelerar, tan fácil.
Había
que depositar la mirada allá donde querías acabar.
Controlar
la presión del pie.
Espirar
en el momento de acelerar.
Todo
para descubrir que,
si
no interfieres con tu tensión,
la
moto ya sabe tomar las curvas ella sola.
O Tao da maldita curva
Entraba
na curva con precaución, para que nos imos a enganar.
Unha
vez alí, pisaba suavemente o freo.
Desde
ese punto, todo era acelerar, tan fácil.
Había
que depositar a mirada alá onde querías acabar.
Controlar
a presión do pé.
Expirar
no momento de acelerar.
Todo
para descubrir que,
se
non interferes coa túa tensión,
a moto xa sabe tomar as
curvas ela soa
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.