viernes, 14 de octubre de 2016

El Tao de la maldita curva



Entraba en la curva con precaución, para qué nos vamos a engañar.
Una vez allí, pisaba suavemente el freno.
Desde ese punto, todo era acelerar, tan fácil.
Había que depositar la mirada allá donde querías acabar.
Controlar la presión del pie.
Espirar en el momento de acelerar.
Todo para descubrir que,
si no interfieres con tu tensión,
la moto ya sabe tomar las curvas ella sola.

O Tao da maldita curva

Entraba na curva con precaución, para que nos imos a enganar.
Unha vez alí, pisaba suavemente o freo.
Desde ese punto, todo era acelerar, tan fácil.
Había que depositar a mirada alá onde querías acabar.
Controlar a presión do pé.
Expirar no momento de acelerar.
Todo para descubrir que,
se non interferes coa túa tensión,
a moto xa sabe tomar as curvas ela soa

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.