viernes, 14 de octubre de 2016

Era esto


A veces, suavemente,
sin razón aparente,
algo te devuelve aquel aroma,
el libro que la chica que se sentaba cerca de ti te prestó.
El libro que olía a sus cabellos
y a cuyas páginas te acercabas cauteloso,
como si ella pudiera sorprenderte.

Hoy, veinticuatro años después de su muerte,
he descubierto que la inmortalidad
era esto.

Era isto
Ás veces, suavemente,
sen razón aparente,
algo che devolve aquel aroma,
o libro que a moza que sentaba preto de ti prestouche.
O libro que cheiraba aos seus cabelos
e a cuxas páxinas che achegabas cauteloso,
coma se ela puidese sorprenderche.

Hoxe, vinte e catro anos despois da súa morte,
descubrín que a inmortalidade

era isto.

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