viernes, 14 de octubre de 2016

Incondicional



Cada noche, al volver a casa, allí estaba. Dejando morir el tiempo.
Me sonreía, con la ternura sin objetivo que sólo los niños muestran porque sólo los niños la tienen.
Supe lo que era el amor incondicional.
Y me invadió al instante la certeza dramática de mi duda:
si sólo los niños tienen ese amor, ¿quién debería ser padre?

Incondicional

Cada noite, ao volver a casa, alí estaba. Deixando morrer o tempo.
Sorríame, coa tenrura sen obxectivo que só os nenos mostran porque só os nenos téñena.
Souben o que era o amor incondicional.
E invadiume ao instante a certeza dramática da miña dúbida:

se só os nenos teñen ese amor, quen debería ser pai?

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