Cada
noche, al volver a casa, allí estaba. Dejando morir el tiempo.
Me
sonreía, con la ternura sin objetivo que sólo los niños muestran porque sólo
los niños la tienen.
Supe
lo que era el amor incondicional.
Y
me invadió al instante la certeza dramática de mi duda:
si
sólo los niños tienen ese amor, ¿quién debería ser padre?
Incondicional
Cada
noite, ao volver a casa, alí estaba. Deixando morrer o tempo.
Sorríame,
coa tenrura sen obxectivo que só os nenos mostran porque só os nenos téñena.
Souben
o que era o amor incondicional.
E
invadiume ao instante a certeza dramática da miña dúbida:
se
só os nenos teñen ese amor, quen debería ser pai?
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